Espejo

Hoy viste su fantasma, otra vez. Creo que se está convirtiendo en algo habitual. Ya no puedes controlarlo. Verlo en sueños e intentar agarrarlo por la solapa de su chaqueta, querer inútilmente que no se te pierda entre la marea de gente que puebla tu mente. Llorar frente a él y gritarle todo lo que te has guardado… gastar hasta la última gota de saliva, mojar su cara con tus lágrimas, con tu angustia.

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